Vosotros como médicos necesitáis una fuerte vida de oración, porque la vuestra no es sólo una profesión, es una vocación. Lo mismo nos sucede a nosotras, que no somos asistentes sociales, sino que debemos ser contemplativas en el corazón del mundo, porque pasamos 24 horas con Jesús, cuando damos de comer a los hambrientos, de dormir a los sin techo, etc., fieles a la palabra del Señor de habérselo hecho a Él.
También el médico cristiano toca a Cristo 24 horas al día y cree en las palabras de Jesús. Por esto necesitamos rezar para tener un corazón puro que vea a Jesús. Yo deseo mucho que el grupo de médicos siga haciendo en otros sitios lo que hacemos nosotras las Misioneras: por tanto, ¡que se establezca un contacto espiritual entre nosotros! Los enfermos acuden a vosotros no sólo con un gran sufrimiento, sino también con una gran esperanza: ¡no sólo hay que prescribir medicinas a toda prisa!
El vuestro es amor de Dios en acción: Dios os ha escogido para ser manifestación de su amor por los enfermos. Él os necesita para hacer comprender a los hombres el amor que Dios les tiene. Cristo está realmente presente y palpable en ellos, no es una sensación o una imagen; hay que estar convencidos de ello: Jesús no dice mentiras; igual que 2 y2 son 4, así sus palabras son realidad
domingo, 16 de noviembre de 2008
Palabras de la Beata Teresa de Calcuta a los Médicos.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Criterios éticos para los trasplantes de órganos
Autor: S.S. Benedicto XVI
La donación de órganos es una forma peculiar de testimonio de la caridad. En un período como el nuestro, con frecuencia marcado por diferentes formas de egoísmo, es cada vez más urgente comprender cómo es determinante para una correcta concepción de la vida entrar en la lógica de la gratuidad.
Existe, de hecho, una responsabilidad del amor y de la caridad que compromete a hacer de la propia vida un don para los demás, si se quiere verdaderamente la propia realización. Como nos enseñó el Señor Jesús, sólo quien da la propia vida podrá salvarla (Cf. Lucas 9, 24).
La historia de la medicina muestra con evidencia los grandes progresos que se han podido realizar para permitir una vida cada vez más digna a toda persona que sufre. Los trasplantes de tejidos de órganos representan una gran conquista de la ciencia médica y son ciertamente un signo de esperanza para muchas personas que atraviesan graves y a veces extremas situaciones clínicas.
Si nuestra mirada se amplía al mundo entero, es fácil constatar los numerosos y complejos casos en los que, gracias a la técnica del trasplante de órganos, muchas personas han superado fases sumamente críticas y se les ha restituido a la alegría de vivir. Esto nunca hubiera podido suceder si el compromiso de los médicos y la competencia de los investigadores no hubieran podido contar con la generosidad y el altruismo de quienes han donado sus órganos. El problema de la disponibilidad de órganos vitales, por desgracia, no es teórico, sino dramáticamente práctico; se puede constatar en la larga lista de espera de muchos enfermos cuyas únicas posibilidades de supervivencia están ligadas a las pocas donaciones que no corresponden a las necesidades objetivas.
Es útil, sobre todo en el contexto actual, volver a reflexionar en esta conquista de la ciencia para que la multiplicación de las peticiones de trasplantes no trastoque los principios éticos que constituyen su fundamento. Como dije en mi primera encíclica, el cuerpo nunca podrá ser considerado como un mero objeto (Cf. Deus caritas est, n. 5); de lo contrario se impondría la lógica del mercado. El cuerpo de toda persona, junto al espíritu que es dado a cada quien individualmente, constituye una unidad inseparable en la que está impresa la imagen del mismo Dios. Prescindir de esta dimensión lleva a caer perspectivas incapaces de comprender la totalidad del misterio presente en cada hombre. Es necesario, por tanto, que en primer lugar se ponga el respeto por la dignidad de la persona y la defensa de la tutela de su identidad personal.
Por lo que se refiere a la técnica del trasplante de órganos, esto significa que sólo se puede hacer una donación si no se pone en serio peligro la propia salud y la propia identidad y siempre por un motivo moralmente válido y proporcionado. Eventuales motivos de compraventa de órganos, así como la adopción de criterios discriminadores o utilitaristas, desentonarían hasta tal punto con el mismo significado de la donación de que por sí mismos se pondrían fuera de juego, calificándose como actos moralmente ilícitos. Los abusos en los trasplantes y su tráfico, que con frecuencia afectan a personas inocentes, como los niños, tienen que encontrar el rechazo unido de la comunidad científica y médica por ser prácticas inaceptables. Por tanto, deben ser condenadas con decisión como abominables. El mismo principio ético debe ser subrayado cuando se quiere llegar a la creación y destrucción de embriones humanos destinados a objetivos terapéuticos. La misma idea de considerar el embrión como "material terapéutico" contradice los fundamentos culturales, civiles y éticos sobre los que se basa la dignidad de la persona.
Con frecuencia, el trasplante de órganos tiene lugar como un gesto de total gratuidad por parte de los familiares de una persona a quien se ha certificado la muerte. En estos casos, el consentimiento informado es una condición de la libertad para que el trasplante se caracterice por ser un don y no se interprete como un acto coercitivo o de abuso. De todos modos, es útil recordar que los diferentes órganos vitales sólo pueden extraerse ex cadavere [del cadáver, ndt.], que posee una dignidad propia que debe ser respetada. La ciencia, en estos años, ha hecho progresos ulteriores para constatar la muerte del paciente. Es bueno, por tanto, que los resultados alcanzados reciban el consenso de toda la comunidad científica para favorecer la búsqueda de soluciones que den certeza a todos. En un ámbito como éste no se puede dar la mínima sospecha de arbitrio y, cuando no se haya alcanzado todavía la certeza, debe prevalecer el principio de precaución. Para esto es útil incrementar la búsqueda y la reflexión interdisciplinar de manera que se presente a la opinión pública la verdad más trasparente sobre las implicaciones antropológicas, sociales, éticas y jurídicas de la práctica del trasplante. En estos casos, de todos modos, debe asumirse como criterio principal el respeto por la vida del donante de manera que la extracción de órganos sólo tenga lugar tras haber constatado su muerte real (Cf.Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n. 476). El acto de amor, que se expresa con el don de los propios órganos vitales, es un testimonio genuino de caridad que sabe ver más allá de la muerte para que siempre venza la vida. Debe ser consciente del valor de este gesto quien lo recibe, quien es destinatario de un don que va más allá del beneficio terapéutico. Antes que un órgano recibe un testimonio de amor que debe suscitar una respuesta igualmente generosa, de manera que se incremente la cultura del don y de la gratuidad.
La senda que hay que seguir, hasta que la ciencia descubra nuevas formas posibles y más avanzadas de terapia, tendrá que ser la de la formación y difusión de una cultura de la solidaridad que se abra a todos sin excluir a nadie. Una medicina de los trasplantes coherente con una ética de la donación exige el compromiso de todos por invertir todo esfuerzo posible en la formación y en la información para sensibilizar cada vez más a las conciencias en un problema que afecta diariamente a la vida de muchas personas. Será necesario, por tanto, superar prejuicios y malentendidos, disipar desconfianzas y miedos para sustituirlos con certezas y garantías, permitiendo que crezca en todos una conciencia cada vez más difundida del gran don de la vida.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Oraciones del médico
Oración del médico compuesta por Juan Pablo II
Señor Jesús, Médico divino,
que en tu vida terrena
tuviste predilección por los que sufren
y encomendaste a tus discípulos
el ministerio de la curación,
haz que estemos siempre dispuestos
a aliviar los sufrimientos de nuestros hermanos.
Haz que cada uno de nosotros,
consciente de la gran misión que le ha sido confiada,
se esfuerce por ser siempre instrumento
de tu amor misericordioso en su servicio diario.
Ilumina nuestra mente.
Guía nuestra mano.
Haz que nuestro corazón sea atento y compasivo.
Haz que en cada paciente
sepamos descubrir los rasgos de tu rostro divino.
Tú, que eres el camino,
concédenos la gracia de imitarte cada día
como médicos no sólo del cuerpo
sino también de toda la persona,
ayudando a los enfermos
a recorrer con confianza su camino terreno
hasta el momento del encuentro contigo.
Tú, que eres la verdad,
danos sabiduría y ciencia,
para penetrar en el misterio del hombre
y de su destino trascendente,
mientras nos acercamos a él
para descubrir las causas del mal
y para encontrar los remedios oportunos.
Tú, que eres la vida,
concédenos anunciar y testimoniar en nuestra profesión
el "evangelio de la vida",
comprometiéndonos a defenderla siempre,
desde la concepción hasta su término natural,
y a respetar la dignidad de todo ser humano,
especialmente de los más débiles y necesitados.
Señor, haznos buenos samaritanos,
dispuestos a acoger, curar y consolar
a todos aquellos con quienes nos encontramos
en nuestro trabajo.
A ejemplo de los médicos santos que nos han precedido,
ayúdanos a dar nuestra generosa aportación
para renovar constantemente las instituciones sanitarias.
Bendice nuestro estudio y nuestra profesión.
Ilumina nuestra investigación y nuestra enseñanza.
Por último, concédenos que,
habiéndote amado y servido constantemente
en nuestros hermanos enfermos,
al final de nuestra peregrinación terrena
podamos contemplar tu rostro glorioso
y experimentar el gozo del encuentro contigo,
en tu reino de alegría y paz infinita.
Amén.
martes, 11 de noviembre de 2008
El abandono
Lo habitual es que cuando uno enferma las personas que te rodean te acompañen durante ese proceso, pero la realidad es otra, ya no existen los jefes de la oficina, aquellos que durante todo el día te preguntan como vamos en la meta, como si solo fueras una maquina únicamente para crear dinero. Tampoco están esos amigos que te llamaban todos los días para saber de alguna “copucha” o salir a tomarse un trago o simplemente fumarse un cigarro.
Como podrán darse cuenta este es un tema delicado de tratar, ya que lo anterior es solo una parte del abandono que existe por parte de la sociedad.
Abandono Familiar:
Este corresponde dependiendo de la cercanía. Si eres casado/a el o la cónyuge no aceptan la enfermedad o no saben como tratarla, esto provoca una mala convivencia dentro del seno familiar ( hogar) y su desenlace en algunos casos puede llegar a ser fatal, llegando a la separación de esta. También están los hijos que si son pequeños no entienden nada y solo te dan amor a cambio de escuchar tus típicas banales peleas que siempre comienzan por una insignificancia. Los hijos mayores están preocupados del colegio, la polola, la Universidad o simplemente no le entregaste los valores suficientes para que respeten cosas fundamentales en la vida como es amor a sus padres.
El resto de la familia tiene sus propios problemas que para ellos son un gran peso y muchas veces sin solución, pero no se dan cuenta que hay cosas mas profundas que una simple deuda monetaria, como por ejemplo un simple llamado telefónico diciendo solo HOLA.
Abandono Laboral:
Importante es este punto ya que uno como persona pasa gran parte de su vida en la oficina (trabajo) y crea lazos muy fuertes con su entorno, pero me he dado cuenta que si no generas recursos para tus jefes dejas de ser una persona imprescindible y pasas a ser un peso que arrastra la empresa. A sus promesas de reubicación, ayuda solidaria, proyectos de mejoras salariales te comienzas a dar cuenta que solo esperan que ojalà no llames, para así no producir malestar al interior de esta ya que siempre están esos colegas que se cuelgan de la desgracia ajena para así manifestarse en contra de el sistema.
Puedes tener muchas reuniones con altos ejecutivos, cartas o e-mails enviados preguntando si es posible una reintegración a la vida laboral, pero como siempre todo queda en PROMESAS.
Abandono Social:
Aca se encuentran varios aspectos involucrados, los amigos, los vecinos, el comun de la gente en la calle, el estado, etc.
Es verdad que la amistad es para siempre? Habría que preguntarse varias veces para darse cuenta de que la realidad es otra, el por qué no lo sabemos, si podemos decir que cuando esperaste a que aparecieran se tardaron bastante o simplemente no llegaron. Será vergüenza de no saber que decir si te ven en condiciones físicas inferiores, porque de eso se trata esta enfermedad, tu cuerpo es el que muere no tu mente.
También podemos decir que los vecinos son muy importantes en el transcurso de la enfermedad ya que ellos siempre te ven cuando sales con bastón o silla de ruedas, el problema es que solo miran y no observan. La ayuda de ellos es muy significativa, el motivo es la gran cercanía que existe al vivir todos en un mismo lugar, solo con ayudarte a sentarte o pararte es un gran alivio para nosotros.
No podemos dejar de mencionar esos amables momentos en el metro o el bus donde la gente usa esos asientos reservados para discapacitados donde si se los llegas a pedir te lo entregan de mala manera, se hacen los dormidos o simplemente te dicen que ellos también pagaron su pasaje y eso les da derecho a pasar por encima de su propia dignidad. A quien debemos reprochar por estos absurdos?, tan mala es nuestra educación?, que nos enseñan en el hogar?....................
No puede faltar nuestro querido Estado quien se llena de orgullo con leyes que a nosotros solo nos ponen trabas, como esa hermosa ley que dice que todos los edificios deben tener un acceso para sillas de ruedas, aun el Estado no cumple con esa normativa, por que los demás deberían cumplirla. Esas lindas esquinas que cuando quieres cruzar en silla la tienes que enchular y dejarla como una 4X4, así también podrás transitar por las expeditas veredas con sus típicos hoyos además de los basureros, grifos, postes de luz, letreros de transito, etc. Perdón, de que orgullo me hablan, si ya nos es difícil caminar, con todo lo que nos da el estado es imposible.
Abandono Científico:
Como me gustaría que llamaran de la clínica y dijeran que me operaran gratis si dejo que sea emitido por televisión, que iluso, como si eso fuese a pasar. Difícil es tratar de entender como se pueden gastar tantos recursos en operaciones de cirugías plásticas en donde si te pones un implante y eres conocido una gran audiencia tendrá ese capitulo lo cual es rentable para el canal de televisión, o sea nosotros no somos nada de rentables, donde dejan ese mito de la ayuda social que pregonan?, donde queda la moral y la ética para decir que no somos rentables?, por que los médicos nos hacen el quite, y solo te dan una receta y creen que su labor ya termino cuando deberían acompañarte cotidianamente para ver los avances que estas teniendo.
Me pregunto, como seria si uno fuese indigente……………
Abandono Personal:
Simple y directo, no tiene que ver con alguien en específico, es solo como uno se siente, es donde las ganas de vivir se te empiezan a acabar, ya no quieres ayuda, todo lo que te ofrecen lo rechazas, no te quieres dejar acompañar por alguien. También empiezas a ponerte difícil, todo te molesta, las ganas de llorar te inundan, ojalá el nadie llegue.
Bueno, al parecer este abandono se debe a un normal manifiesto de actitud frente a la enfermedad, todo te pesa, si tratas de moverte el miedo te gana, ojalá no te den ganas de ir al baño y menos bañarte solo. Y si tienes hambre debes tener el teléfono a mano, para llamar una PIZZA así no deberás entrar a la cocina a calentar el rico estofado que dejo en el horno tu mujer.
Amigos, la mayoría de los relatos anteriores no tienen solución, pero si podemos dejar que nos ayuden, ese es el gran comienzo para una mejor vida.
Soluciones Concretas:
La familia siempre va a existir, si hay que manifestarles la necesidades que podamos tener, de lo contrario no sabrán como ayudarte. Déjate querer.
El trabajo te puede abandonar, pero reacuérdales que tu cuerpo es que no se mueve a diferencia de tu mente que ya esta trabajando diez veces mas de lo que cualquier persona quisiera tener.
En lo social, ojalá los entornos se dieran cuenta de que nosotros somos personas igual o mejores que las que ya existen, que el estado se ponga las pilas y se deje de hacer promesas que no podrá cumplir y que los amigos no tengan miedo a preguntarte como te sientes.
A nuestros doctores recordarles que no somos solo una ficha, que tenemos sentimientos además de mantener una esperanza viva de que habrá un futuro mejor.
Aprendamos a querernos, si, somos importantes, por algo estamos en esta tierra, no solo somos un pedazo de materia, también tenemos un corazón gigante que lo único que desea es vida.
lunes, 3 de noviembre de 2008
El condón no protege contra los virus
domingo, 2 de noviembre de 2008
"El Secreto"... Un lobo con piel de oveja
Luego de haber visto y leído la famosa película y el libro ( que no es otra cosa que el guión de la película) la verdad es que uno queda enganchado, está hecho de una manera seductora y parte estableciendo una especie de conspiración mundial para ocultarlo de los simples mortales, lo que ciertamente alimenta nuestra curiosidad. Para los que no lo han leído el libro dice que el universo tiene una gran fuerza y que nosotros podemos modificarla a nuestro favor o a nuestra contra con nuestros pensamientos, que si lo pedimos bien lo que deseemos se nos dará, pero si no nos sucederá lo contrario.
A una primera vista se amolda a las enseñanzas de Nuestro Señor, "pidan y se les dará", sin embargo al revisarlo en realidad es un llamado a sacar a Dios de nuestra vida. Las cosas las manipula el universo, el cual es impersonal, sin voluntad y sin moral alguna (no discrimina p. ej., es capaz de llenarnos de deudas si tenemos "mala vibra"), todo lo contrario de nuestro Dios el que es todo amor y tiene un plan magnífico y reluciente, más aún el administra todas las gracias que necesitamos por puro amor suyo y el nos ama sin que se lo pidamos, nuestra acción es aceptar ese plan que tiene Dios para con nosotros y así permitir que la gracia actúe. El libro pone las cosas la revés, Dios (o el universo) no se mueve si nosotros no lo movemos, y termina finalmente endiosando al hombre lo que claramente está contra toda la enseñanza partiendo por el primer mandamiento. No adorarás a otro Dios.
Otro punto discutible es que casi todo el libro se centra en lo material, en los bienes, el dinero. etc. Nuestra alegría no es lo que tenemos, es lo que damos, el principal mandamiento no es pedir, es amar y lo único que debemos anhelar es a Dios, quien a Dios tiene nada le falta.
Además, según el libro, el pecado acá no es actuar mal, es pedir mal, independiente de nuestras acciones, el libro es absolutamente amoral, si yo deseo ser un libertino y me enfoco en eso lo lograré hasta que me aburra, la verdad es que me suena mucho a las tentaciones de Lucifer al Fausto, y si uno revisa las grandes tentaciones están caso todas en el libro, poder, riqueza, salud inquebrantable, bienes ilimitados y finalmente ser un dios (el último capítulo lo pone con todas las letras). Todo esto no son más que los postulados de la New Age que ha denunciado nuestro papa y con mucho de metafísica, todo lo cual busca pensar en un Dios irracional y al servicio del iluminado. Si quieres instruirte sobre New Age puedes seguir este enlace: http://www.teologoresponde.com.ar/respuesta.asp?id=428
Nuestro secreto no está oculto, fue revelado hace 2000 años en galilea y nos llega hasta el día de hoy mediante la acción del Espíritu Santo a través de su Santa Iglesia. Dios es Amor infinito, el que sigue la voluntad del padre tiene la vida eterna. La felicidad no está en las cosas y los orgullosos no hallarán la felicidad duradera, el manso y humilde heredará la tierra y si tenemos verdadera fe y dejamos actuar a Dios podriamos mover montañas.